La 14.ª edición de la Semana Comex llegó a su fin en la ciudad de Santa Fe dejando al descubierto tanto el potencial de las Pymes locales como las severas limitaciones financieras que enfrenta la matriz productiva de la región. El evento, que logró reunir a más de 600 participantes y concretar 190 reuniones de negocios con compradores de Perú, Paraguay, Chile, Uruguay y Brasil, se posicionó como un canal de vinculación internacional frente a un contexto económico caracterizado por la incertidumbre y los altos costos operativos.
Pese al volumen de reuniones concretadas entre firmas regionales y del exterior, desde la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe pusieron el foco en las asignaturas pendientes para lograr una inserción internacional sostenible. El titular de la entidad, Sebastián Benzi, remarcó que las empresas locales continúan compitiendo con desventajas estructurales, destacando la marcada escasez de líneas de crédito blando que permitan financiar el salto tecnológico y logístico de las pequeñas y medianas industrias.
El desarrollo del encuentro dejó en evidencia, además, el rol preponderante del sector privado para sostener estos espacios ante la retracción de partidas estatales: más del 83% del financiamiento de la cumbre provino de aportes de empresas e inversores privados. Si bien rubros como los alimentos, la tecnología, los servicios a Vaca Muerta y el agro demuestran capacidad competitiva, el sector advierte que sin instrumentos financieros adecuados, las oportunidades comerciales difícilmente se traduzcan en un crecimiento económico expansivo.
