En el marco del plan de administración financiera de activos decomisados al crimen organizado, la sexta edición del remate estatal de bienes alcanzó un récord histórico de recaudación al ingresar $1.645.810.000 a las arcas públicas. La jornada, desarrollada en la Estación Belgrano de la capital provincial, movilizó a 8.796 compradores inscriptos de todo el país para disputar 224 lotes compuestos por vehículos, embarcaciones y bienes raíces. Con este último remate, la caja acumulada por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro a través de estos mecanismos de subasta pública ya supera los $6.600 millones.
El evento comercial, auditado por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), concentró ofertas por 91 motocicletas, 80 automóviles, dos lanchas y un inmueble en la ciudad de Rosario que cotizó en $76 millones, constituyéndose en la mayor transacción del catálogo. Según la versión oficial, la inyección de estos recursos presupuestarios extraordinarios se orientará a la financiación de políticas sociales, el resarcimiento a víctimas de delitos y el sostenimiento operativo del propio organismo gestor, en un contexto de fuerte presión sobre los ingresos públicos provinciales.
A pesar de los estrictos controles de entrecruzamiento de datos realizados por el Ministerio de Justicia y la Policía de Investigaciones para vetar el ingreso de dinero proveniente de estructuras delictivas, la masiva inyección de liquidez abre el debate sobre la transparencia en la asignación final de estos fondos. Con la asignación de nuevas patentes y el bloqueo de dominios para garantizar la seguridad legal de las transacciones, la ciudadanía y los sectores sociales exigen un seguimiento contable riguroso que certifique que estos miles de millones recaudados se traduzcan de forma inmediata en recursos concretos para la infraestructura y el desarrollo comunitario.
