El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves la ordenanza que legaliza de forma definitiva el funcionamiento de plataformas electrónicas como Uber y DiDi. La iniciativa se impuso con 18 votos a favor contra 10 en contra, consolidando un pacto político entre los bloques de Unidos y La Libertad Avanza frente al rechazo del peronismo y espacios progresistas. La medida irrumpe con fuerza en la agenda provincial, marcando un precedente directo sobre la desregulación de los servicios públicos de transporte en los grandes centros urbanos de Santa Fe y reconfigurando el escenario de la movilidad.
La regulación aprobada impone un esquema con exigencias concretas: se crea un Registro de Plataformas Electrónicas de Transporte con licencias operativas de cinco años y la obligación de aportar datos anonimizados de viajes al Ente de la Movilidad. Para los conductores, se exigirá registro profesional (categoría D1, con seis meses de prórroga para actualizar desde la B1), Verificación Técnica Vehicular (VTV/RTO) correspondiente y un código QR visible en las unidades. En cuanto a las tarifas, el esquema queda liberado a la dinámica de oferta y demanda sin pisos mínimos. Por el momento, el transporte en motos quedó excluido por falta de seguros específicos a nivel nacional, aunque La Libertad Avanza ya anticipó que presionará por su pronta habilitación.
El debate parlamentario expuso las hondas fracturas sobre el rol fiscalizador del Estado. Desde el bloque opositor, concejales como Fernanda Gigliani y Leonardo Caruana cuestionaron severamente la falta de garantías en la trazabilidad de datos y el control sobre eventuales irregularidades entre conductores registrados y quienes prestan el servicio. En la vereda opuesta, bancadas libertarias y oficialistas celebraron el fallo como una jornada histórica de apertura económica y quita de trabas regulatorias, un movimiento legislativo que eleva la tensión y vuelve a instalar la discusión sobre la desregulación del transporte en toda la región santafesina.
