En medio de una creciente volatilidad financiera y tensiones en el mercado cambiario, el ministro de Economía, Luis Caputo, reapareció en el escenario público para ratificar de forma contundente la continuidad del programa económico del Gobierno. Durante una intervención en un canal de streaming afín al oficialismo, el titular del Palacio de Hacienda aseveró que el presidente Javier Milei se impondrá «en todos los escenarios» en la contienda electoral, al tiempo que intentó llevar calma a los mercados asegurando que la estrategia oficial prioriza el equilibrio presupuestario por encima de cualquier coyuntura política o exigencia del calendario electoral.
El funcionario dedicó gran parte de su exposición a ponderar los resultados de la reciente gira por Europa y las proyecciones geopolíticas de la región, destacando el respaldo financiero brindado por Estados Unidos como un hito geopolítico para la Casa Rosada. En esa línea, fundamentó que el sostenimiento del superávit primario actuó como un escudo imprescindible frente a un frente externo hostil marcado por tasas internacionales elevadas y la fluctuación en los precios de los hidrocarburos, argumentando que continuar bajo el esquema de déficit fiscal previo habría derivado en un colapso monetario o en un endeudamiento impagable.
Pese al tono optimista y a la ponderación de anuncios de inversión privada en el sector energético, las propias cifras exhibidas por el Palacio de Hacienda ponen de manifiesto la desaceleración de la actividad productiva. Aunque el ministro se esforzó en resaltar una racha positiva en el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), admitió que el ritmo de expansión se ubica en un marginal 0,2% mensual, evidencia indiscutible de un esquema económico que, si bien prioriza la contención de la variable fiscal, enfrenta serias dificultades para derramar dinamismo en la economía real y en el consumo interno.
