Un aberrante episodio de violencia sacudió a la localidad de Capitán Bermúdez tras confirmarse la prisión preventiva sin plazo para Abel “Barba” Bertoni (40), acusado de haber asesinado a golpes a Roxana “Taty” Villarreal (58) en el interior de su vivienda de calle 9 de Julio al 515. Según la acusación formulada por el fiscal Aquiles Balbis en los Tribunales de San Lorenzo, el imputado ingresó al domicilio con la excusa de presupuestar un trabajo de albañilería por problemas de humedad. Una vez adentro, redujo violentamente a la víctima, le infligió graves traumatismos craneales que le provocaron la muerte y huyó del lugar tras sustraer pertenencias y arrancar los sistemas de videovigilancia.
La investigación judicial recopiló evidencias contundentes que complican la situación procesal de Bertoni. Registros de cámaras de seguridad de la zona lo captaron saliendo de la vivienda de la víctima mientras se limpiaba las manos con un trapo y transportaba los elementos robados. Además, la policía halló en su poder la indumentaria utilizada durante el hecho y constató lesiones en sus brazos compatibles con signos de defensa ejercidos por la víctima antes de morir. A estas pruebas se suma un desgarrador testimonio de la familia de Villarreal, que denunció la falta de controles sobre sujetos de extrema peligrosidad en la vía pública.
El historial delictivo de Bertoni expone las fallas del sistema respecto a la reincidencia criminal. El acusado había cumplido previamente una condena de cuatro años de prisión por integrar la estructura narcocriminal liderada por el sicario Alejandro “Chuky Monedita” Núñez desde la cárcel de Piñero, donde se desempeñaba como chofer de la organización dedicada a extorsiones, narcomenudeo y homicidios por encargo. Pese a estos antecedentes y a su perfil violento, el imputado circulaba libremente hasta que cometió este trágico asalto en el que despojó de la vida a una vecina para alzarse con un botín insignificante.
