Un informe de la consultora Zentrix expuso la profundidad del deterioro del poder de compra en el país: seis de cada diez argentinos debieron recurrir al endeudamiento durante el último semestre. Lejos de destinarse a la inversión o al consumo de bienes durables, el 76% de los créditos y compromisos financieros asumidos por los hogares se utilizó para cubrir consumos esenciales como alimentos, atención médica, tarifas y servicios públicos.
El fenómeno alcanza su mayor severidad en los segmentos jóvenes, donde el 67,1% de las personas de entre 18 y 39 años manifiesta haber tomado deudas recientes. La tendencia disminuye paulatinamente en las franjas de mayor edad, registrando un 63,5% en adultos de 40 a 59 años y un 54% entre los mayores de 60 años.
Gastos corrientes y el acortamiento del mes
La estructura de las urgencias financieras evidencia que el salario real perdió capacidad de cobertura frente al costo de vida diario:
- Destino de los fondos: El 55,6% de los endeudados destinó los recursos a la adquisición de comida y gastos de salud, mientras que un 20,4% lo aplicó a la cancelación de boletas de servicios básicos y tarifas. El financiamiento de bienes durables apenas representó el 10,7%.
- Agotamiento del ingreso: El 44,4% de los encuestados afirmó que sus ingresos mensuales solo cubren sus necesidades hasta el día 15. Al extender la muestra hasta el día 20, el porcentaje de hogares con el haber agotado escala al 65%. Apenas el 22,9% logra cubrir el mes entero.
- Brecha socioeconómica: En la base de la pirámide social, solo el 10,1% llega a fin de mes y el margen de ahorro es nulo. En contraposición, en los sectores de mayores ingresos el 53,3% cubre el periodo mensual y un 39,4% conserva capacidad de acumulación.
Salarios, inflación y la pérdida de referencia
El relevamiento señala una reconfiguración de las preocupaciones económicas. El nivel de ingresos y salarios se ubicó en el tope de las inquietudes ciudadanas (50,1%), seguido por la incertidumbre general (49,8%) y el desempleo (40,9%), postergando a la inflación al final de la escala (12,7%).
A pesar de la desaceleración del índice oficial, el 81,2% de los consultados percibe que las remuneraciones continúan perdiendo contra la evolución general de precios. En ese sentido, un 65,8% de la población sostuvo que las cifras publicadas por el Indec no reflejan el costo real de vida que afrontan en las góndolas.
