Un nuevo hecho de violencia armada volvió a golpear al norte de la ciudad de Santa Fe. La confirmación de la detención del presunto responsable del crimen de Ezequiel Gerardo López, de 19 años, vuelve a poner en el centro del debate la vulnerabilidad de las barriadas populares, la proliferación de armas de fuego y la respuesta de un aparato estatal que llega, sistemáticamente, cuando el daño ya es irreparable.
La Policía de Investigaciones (PDI), dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial, formalizó la detención de T. I. R., también de 19 años y conocido bajo el alias de «Gordo basura». El imputado, sobre quien pesaba un pedido de captura, se presentó en forma voluntaria en la Unidad Fiscal Especial de Homicidios, quedando a disposición del fiscal Carlos Lacuadra bajo la carátula de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El ataque y los procedimientos
El hecho se registró el pasado 19 de septiembre en las inmediaciones de Río Negro y Los Negruchos, en el barrio San Agustín 2. López fue interceptado y alcanzado por al menos tres disparos. Tras el ataque, fue trasladado de urgencia al Hospital Iturraspe, donde se constató que ya no presentaba signos vitales.
A partir del relevamiento de testimonios y el análisis de cámaras de seguridad, la fiscalía ordenó tres allanamientos en puntos estratégicos de la capital santafesina:
- Pasaje Santa Fe, entre Piedrabuena y Hermanos Figueroa: Resultado negativo.
- Pasaje Santa Fe y Los Tocoritas: Resultado negativo.
- Larrechea al 9300: Se logró el secuestro de una bicicleta mountain bike SLP y un teléfono celular Motorola, elementos que fueron incorporados al expediente como evidencia.
El crimen de López se suma a una preocupante saga de hechos violentos en la capital provincial que exponen la ausencia de políticas de fondo para contener el deterioro social y la delincuencia en los barrios periféricos.
