A doce meses de la sanción de la nueva Carta Magna santafesina, el mapa legislativo provincial expone un avance selectivo en la agenda de reformas. El frente oficialista Unidos logró aprobar en la Legislatura el paquete de normas considerado «urgente» para la gobernabilidad inmediata —encabezado por la Ley de Municipios y el nuevo Código Electoral—, dejando congeladas discusiones de fondo que condicionan la autonomía económica de los distritos, la calidad educativa y la transparencia institucional.
El balance del primer año bajo el nuevo texto constitucional muestra que la coalición de gobierno aceleró los consensos políticos para adecuar las reglas de juego electorales e institucionales a su favor. La norma de municipios, vigente desde abril, reconfiguró las categorías locales y abrió el proceso hacia las cartas orgánicas autónomas en Rosario y Santa Fe. En paralelo, la sanción del Código Electoral selló las pautas para los próximos comicios: eliminó la histórica mayoría automática de 28 bancas en Diputados para pasar a un reparto proporcional, mantuvo las PASO, sumó la Ficha Limpia y habilitó la acumulación de precandidatos a la Vicegobernación por cada fórmula ejecutiva.
Sin embargo, el apuro oficialista por consolidar el andamiaje comicial y adecuar la estructura del Poder Judicial contrasta con el estancamiento de normativas clave. La Legislatura mantiene paralizado el debate sobre la nueva Ley de Coparticipación provincial —indispensable para fijar la distribución real de recursos hacia intendencias y comunas—, además de la postergada Ley de Educación, la reglamentación de los mecanismos de participación ciudadana y la conformación definitiva del Consejo Asesor de la Magistratura, organismo clave para la selección transparente de jueces en el territorio santafesino.
