En cumplimiento estricto del plazo fijado por la Ley de Administración Financiera, el Gobierno nacional girará este martes a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027. A diferencia de lo ocurrido en años anteriores, la Casa Rosada decidió prescindir de un acto formal liderado por el presidente Javier Milei en el recinto, optando por una presentación técnica ante las comisiones parlamentarias.
Las proyecciones del texto giran en torno a tres ejes innegociables para el equipo económico: el déficit cero sostenido, la estabilización macroeconómica y la desaceleración del índice de precios. Tras el ingreso formal de la norma, la administración central deberá reactivar la mesa de negociación con los mandatarios provinciales y los bloques aliados para garantizar el número en el recinto, en un contexto político marcado por el incipiente armado electoral de cara a los próximos comicios.
El verdadero desafío del oficialismo residirá en la construcción del quórum de 129 bancas en la Cámara baja y la preservación del articulado clave durante la votación en particular. Las crecientes demandas fiscales de las provincias, sumadas al paulatino distanciamiento de los sectores dialoguistas, anticipan un debate complejo en el que los gobernadores buscarán hacer valer su peso territorial antes de habilitar los votos.
