El exministro venezolano de origen colombiano Alex Saab, señalado por la Justicia de Estados Unidos como presunto testaferro del régimen de Nicolás Maduro, modificó su estrategia procesal y se declaró culpable ante la Corte del Distrito Sur de Florida.
Durante una audiencia celebrada en Miami ante la jueza Kathleen M. Williams, el empresario admitió los cargos por conspiración para el lavado de dinero y la realización de transacciones financieras ilícitas, aceptando un convenio formal con los fiscales federales cuyos términos aún no fueron divulgados.
La declaración de culpabilidad implica un giro determinante en la causa que investiga el desvío de fondos públicos y la explotación de programas de asistencia alimentaria en Venezuela, mediante esquemas de corrupción y sobornos transferidos a cuentas bancarias en territorio estadounidense. El acusado, que permanecía detenido tras ser extraditado desde Venezuela por la administración de Delcy Rodríguez, enfrenta una pena máxima de hasta 20 años de prisión, con una sentencia definitiva prevista para el mes de enero.
El proceso contra Saab cobra centralidad geopolítica en el marco del juzgamiento de la cúpula chavista por parte de los tribunales norteamericanos. La decisión judicial pone fin a una prolongada saga diplomática y legal, consolidando el avance de las causas por delitos financieros e ilícitos transnacionales iniciadas en las cortes federales.
