El reciente despliegue de seguridad para la puesta en marcha de la Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo derivó en su primer foco de conflicto social e institucional. Este domingo, un grupo de entre 40 y 50 familiares de personas privadas de la libertad encaró una protesta frente al acceso del establecimiento penitenciario, denunciando incomunicación total, interrupción de actividades educativas y laborales, y falencias en la entrega de elementos básicos de abrigo y alimentación tras el movimiento de 380 internos desde comisarías.
La manifestación alcanzó su punto de mayor zozobra cerca de las 11:00, cuando los manifestantes encendieron neumáticos sobre el ingreso principal. El incidente demandó el despliegue inmediato de Bomberos Zapadores para sofocar el fuego, sumado a la irrupción de efectivos del Cuerpo de Infantería y del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) para contener el perímetro. Si bien la mediación de la Comisaría 16ª logró canalizar algunos contactos puntuales con el interior del complejo, los familiares decidieron sostener la medida de fuerza alegando la falta de respuestas de fondo por parte de la cúpula penitenciaria.
El conflicto expone las grietas operativas en la implementación de la nueva infraestructura carcelaria, inaugurada el pasado 3 de septiembre. Aunque el traslado masivo buscó descomprimir el colapso de las dependencias policiales en la capital provincial, la falta de previsión en la logística de notificación y restitución de pertenencias encendió un foco de reclamo que pone bajo la lupa la capacidad de gestión de las autoridades ante el rápido poblamiento de la UP 9.
