El espejismo inicial le duró apenas diez minutos a Unión en el Mario Alberto Kempes. En una noche que dejó al descubierto serias falencias de funcionamiento y planteo táctico, el conjunto santafesino cayó por 2 a 1 frente a Talleres de Córdoba por la novena fecha del Torneo Clausura, interrumpiendo su racha positiva y encendiendo las alarmas en la lucha por clasificar a los playoffs.
Pese a un arranque con intención de presionar en campo rival y reclamar tempranamente una polémica en el área cordobesa sobre Ignacio Malcorra, el equipo de Leonardo Madelón se descompuso con rapidez. La zona de volantes no logró hacer pie y las bandas se convirtieron en una vía libre para el ataque local. El desacierto defensivo por los costados obligó a Matías Mansilla a intervenir de manera recurrente, mientras el andamiaje rojiblanco quedaba expuesto. El dominio cordobés se tradujo en el marcador a los 38 minutos, cuando Agustín Álvarez sacó un disparo desde fuera del área que vulneró la valla de Unión ante la pasividad de la marca.
En el complemento, la lectura desde el banco intentó torcer el rumbo con los ingresos de Mauro Luna Diale y Eric Ramírez. Durante un breve lapso, el «Tate» empujó y generó situaciones mediante remates de media distancia y juego aéreo. Sin embargo, cuando el trámite insinuaba una reacción, un error individual de Juan Ludueña en la salida liquidó las aspiraciones visitantes: Valentín Depietri capitalizó la falla a los 29 minutos para marcar el 2 a 0.
El descuento sobre la hora anotado por Eric Ramírez solo sirvió para maquillar el resultado final. La derrota expone la falta de variantes en momentos decisivos y la notable dependencia de piezas ausentes como Cristian Tarragona. Unión tropezó feo en Córdoba, dejó una imagen preocupante en lo colectivo y ahora queda obligado a corregir desatenciones estructurales para no postergar sus objetivos en la recta decisiva del certamen.
