El gobernador santafesino reclamó dar un giro productivista al modelo nacional e instó a volcar los dólares de la energía y la minería en el desarrollo industrial para evitar la pérdida de puestos de trabajo. En el marco del Santa Fe Business Forum, Maximiliano Pullaro diferenció su gestión de la política financiera de Balcarce 50, resaltando las herramientas contracíclicas implementadas en la provincia —como el subsidio de tasas crediticias, los incentivos al empleo y la rebaja en la factura eléctrica— para atenuar los efectos del parate económico en el entramado industrial y agropecuario regional.
La estrategia del mandatario santafesino marca una clara distancia del esquema del Ejecutivo federal:
- Inversión y valor agregado: Reclamó que las divisas generadas por la minería y los hidrocarburos se destinen de manera urgente a obras de infraestructura, puertos y red ferroviaria para abaratar la logística de exportación de las pymes locales.
- Foco en el centro productivo: Sin descartar la conformación de una alternativa electoral republicana que combine equilibrio fiscal con crecimiento e industrialización, el mandatario ratificó que no tolerará el retorno del «populismo corrupto» en los comicios nacionales.
- Defensa de la industria local: Salió al cruce de las autoridades de la cartera nacional tras los duros conceptos vertidos contra el sector textil y del calzado, advirtiendo que para exigir competitividad primero se debe reducir la asfixiante presión impositiva que pesa sobre la fabricación nacional.
Con una multimillonaria inversión provincial volcada al mantenimiento de rutas provinciales frente al deterioro de los trazados nacionales, el santafesino busca consolidarse como un actor clave de la Región Centro, exigiendo un reparto equitativo de recursos y el cese definitivo de las retenciones al campo.
