El Comité Organizador detalló el costo final de las obras e infraestructura para la cita deportiva en la provincia. Ante el nulo aporte de fondos directos por parte de la Nación, el Ejecutivo santafesino absorbió el tramo final del presupuesto con recursos propios y otorgó becas de $3 millones para deportistas locales.
El balance económico de los Juegos Suramericanos 2026 dejó al descubierto las cifras reales detrás del megaevento que tuvo como sedes a la ciudad de Santa Fe, Rosario y Rafaela. Con un presupuesto final que alcanzó los 135 millones de dólares, el financiamiento de la infraestructura deportiva reabrió el debate sobre la asignación de recursos públicos, la dependencia del endeudamiento internacional y el impacto real en las arcas provinciales.
El coordinador general del comité organizador, Julián Galdeano, detalló la estructura financiera de la competencia. El esquema inicial contó con un crédito del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) por 75 millones de dólares, complementado por una contraparte provincial para alcanzar los 95 millones. Sin embargo, los costos se elevaron hasta la franja de los 130 a 135 millones de dólares, obligando al Gobierno de Santa Fe a cubrir la diferencia restante con fondos del tesoro provincial.
En el mapa de las responsabilidades políticas y presupuestarias, la gestión nacional optó por la no inyección de capital directo. Aunque desde la organización se destacó el aval formal para destrabar la financiación internacional y la exención tributaria para la importación de insumos deportivos, la totalidad del costo operativo y de obra pública recayó sobre los contribuyentes santafesinos.
Costo de infraestructura, becas directas y recaudación
La inyección de capital estatal incluyó intervenciones en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo de la capital provincial, la remodelación del parque Independencia en Rosario y la construcción de villas olímpicas de alojamiento. Asimismo, en el marco del gasto destinado a la delegación local, la Secretaría de Deportes implementó una ayuda económica directa de $3 millones para cada uno de los 64 atletas santafesinos en competencia.
En cuanto a los ingresos de taquilla, el sistema de reservas por código QR registró la venta de más de 500 mil tickets virtuales, acumulando un monto superior a los $400 millones. Desde el comité organizador confirmaron que dicha recaudación no retornará al tesoro provincial para amortizar la inversión en obras, sino que será derivada a entidades benéficas como Cáritas, CILSA y agrupaciones de excombatientes de Malvinas.
El cierre del evento deja un saldo dual para la economía regional: por un lado, la consolidación de equipamiento deportivo de primer nivel; por el otro, la confirmación de que el Estado provincial debió asumir en solitario el costo financiero de un megaevento de escala internacional.
