Un nuevo capítulo judicial genera indignación en la provincia. El juez de Cámara Javier Beltramone resolvió revocar la prisión preventiva que pesaba sobre Matías Capozucca en el marco de la causa que se le sigue por amenazas y violación de domicilio tras la denuncia presentada por su expareja. Imputado y alojado en la Unidad I de Coronda, Capozucca recuperó la libertad luego de que la Sala 4 de la Oficina de Gestión Judicial de Rosario hiciera lugar al planteo de la defensa, desestimando la postura firme de la fiscalía y la querella.
El fallo de segunda instancia dictaminó que el acusado abone una caución económica de 3 millones de pesos y dispuso una serie de reglas de conducta para morigerar la cautelar. Entre las obligaciones impuestas figura la prohibición absoluta de contacto directo o indirecto con la denunciante y su grupo familiar, sumado a la firma quincenal ante la Oficina de Gestión Judicial y la orden de colocación de un dispositivo dual en un plazo de 72 horas hábiles para fiscalizar los perímetros de restricción.
La decisión magisterial desató cuestionamientos sobre la eficacia del sistema penal y las garantías de protección a las víctimas, en especial ante la directiva del magistrado que estableció que, si el brazalete electrónico no se encuentra disponible en el plazo estipulado, la liberación del imputado se concretaría de todos modos. Mientras el proceso judicial avanza en etapa de investigación sin resolver el fondo de la responsabilidad penal, la flexibilización de las medidas de prisión preventiva reabre el debate en la sociedad santafesina sobre los privilegios en la justicia.
