El arranque de la jornada en Santa Fe volvió a evidenciar los inconvenientes de la capital provincial ante fenómenos meteorológicos menores. Con una temperatura de 16.7º a primera hora de la mañana, cielo cubierto y lloviznas intermitentes, los vecinos enfrentaron una vez más las dificultades del agua en calles y accesos maltrechos. El Centro de Informaciones Meteorológicas de la FICH-UNL confirmó el paulatino ingreso de aire frío desde el sur/suroeste, un escenario que pone en relieve la vulnerabilidad urbana aun con registros pluviales escasos.
El frente frío carece de fuerza para generar un cambio profundo
A pesar de la rotación del viento, los informes técnicos advierten sobre la poca potencia del sistema frontal ingresante. Si bien el panorama mejorará hacia la tarde de forma gradual, el alivio resulta insuficiente. Para el miércoles se proyecta nubosidad variable con una mínima de 12º y máxima de 23º, acompañada por vientos del sector sureste. Esta breve tregua climática deja al descubierto la falta de medidas preventivas ante las oscilaciones térmicas que golpean a los sectores más postergados de la ciudad.
La inestabilidad retornará el viernes y reaviva la preocupación
Para el jueves y viernes se esperan marcas de entre 12º y 23º con vientos moderados del noreste, pero con una rápida tendencia a inestabilizarse hacia la tarde/noche del viernes. Esta constante fluctuación del tiempo reaviva el reclamo por el mantenimiento de los drenajes urbanos y la ausencia de políticas integrales para contener los embates del clima en la cotidianeidad santafesina.
