El margen de error se reduce al mínimo en la recta final de la Primera Nacional. Tras tropezar la última fecha y quedar a ocho unidades del líder Ferro, Colón recibe este sábado a las 17 a Deportivo Morón en el Estadio Brigadier López en un cruce de alta tensión. El Sabalero, actualmente en la tercera posición, necesita recortar la brecha de cuatro puntos que le lleva el «Gallito» —escolta del torneo— si pretende sostener sus aspiraciones de pelear por el ascenso directo y no ceder terreno ante los perseguidores que acechan desde abajo.
Consciente de las falencias colectivas, Iván Delfino tomó nota de la falta de volumen de juego e intervención ofensiva y decidió cambiar de esquema táctico. El DT abandona el tradicional doble «9» que no dio respuestas ante la sequía de los atacantes y propone un 4-4-1-1. Las modificaciones confirmadas incluyen el ingreso de Ignacio Antonio en lugar de Toledo para reforzar el mediocampo y la entrada de Franco García por Leandro Garate. Con esto, Ignacio Lago jugará libre por detrás de Alan Bonansea, buscando generar el fútbol que el equipo adoleció en sus últimas presentaciones.
La alineación confirmada para recibir al conjunto de Walter Otta estará conformada por Matías Budiño; Mauro Peinipil, Pier Barrios, Federico Rasmussen y Facundo Castet; Julián Marcioni, Federico Lértora, Ignacio Antonio y Franco García; Ignacio Lago y Alan Bonansea. Un triunfo en Santa Fe resulta indispensable para el Sabalero, no solo por la tabla, sino también para llegar fortalecido al exigente compromiso de la próxima semana ante Godoy Cruz en Mendoza.
Cuestionamientos a la gestión deportiva por el mercado de pases
La tensión futbolística coincide con las explicaciones brindadas por la conducción deportiva sobre la conformación del plantel. El director deportivo Diego Colotto rompió el silencio tras el cierre del libro de pases y justificó la falta de refuerzos de jerarquía, argumentando que se prefirió no «traer por traer» tras la fallida negociación por Acevedo. Sin embargo, la maniobra dejó un saldo discutible: la dirigencia desprendió prematuramente al lateral Leandro Allende al fútbol paraguayo para liberar un cupo que finalmente no se utilizó, dejando la posición bajo la responsabilidad del juvenil Conrado Ibarra.
Pese a este traspié administrativo, Colotto respaldó la reestructuración del plantel —que incluyó 16 altas y bajas— y destacó que el equipo supera el 55% de efectividad de los puntos. No obstante, en un club castigado por las campañas recientes y urgido por volver a Primera División, la exigencia roza el 65% de rendimiento. Tras la salida de Ezequiel Medrán por falta de respuestas futbolísticas, la apuesta por el recorrido de Iván Delfino y Paolo Goltz exige resultados inmediatos. La hinchada sabalera no perdonará más distracciones.
