El Ejército Argentino inició un amplio operativo en la costanera norte de Rosario para el desarrollo de la denominada «operación Biguá», un ejercicio militar de adiestramiento centrado en tácticas de franqueo y desembarco sobre la cuenca del río Paraná. El despliegue de tropas, blindados y tecnología de reconocimiento en plena vía pública no solo alteró la dinámica cotidiana de la zona ribereña, sino que reabre la mirada ciudadana sobre el estado operativo de las fuerzas armadas y la presencia de recursos estatales en espacios comunitarios de la provincia.
De acuerdo con las precisiones brindadas por el coronel Garrido, las maniobras principales simularán el cruce de un obstáculo acuático de gran escala para proyectar unidades operativas en costas opuestas. El procedimiento contempla el uso combinado de vehículos anfibios, piezas de artillería, tanques de combate y unidades no tripuladas (drones) orientadas al reconocimiento geográfico e identificación de eventuales amenazas, en un esquema de coordinación táctica que busca evaluar la respuesta logística y de material bélico con que cuenta la institución.
Las autoridades a cargo informaron que las demostraciones operativas se realizarán el fin de semana con acceso libre y gratuito para los vecinos, complementadas con una exhibición estática de equipamiento militar durante la jornada del domingo. La presencia de armamento pesado en las playas rosarinas expone una contundente puesta en escena institucional que genera curiosidad e impacto visual en la comunidad, mientras refleja la agenda de entrenamiento de la fuerza militar en territorio santafesino.
