En una nueva muestra de alcance sobre objetivos industriales clave en territorio enemigo, las Fuerzas Armadas de Ucrania concretaron este sábado un bombardeo nocturno contra el complejo petroquímico Toliattikauchuk, ubicado en la ciudad de Toliatti, región rusa de Samara. La instalación atacada constituye una de las plantas de producción de caucho sintético más grandes del complejo militar-industrial de Rusia, insumo indispensable para la fabricación de combustible sólido destinado a misiles tácticos y balísticos.
El ataque derivó en un incendio de proporciones mientras el Estado Mayor ucraniano avanza con la evaluación de daños, reafirmando que mantendrá la presión operacional sobre la infraestructura energética y defensiva de Moscú. La incursión se produjo en el marco de un despliegue masivo en el que las defensas antiaéreas rusas afirmaron haber interceptado más de 200 drones en distintas regiones, en medio de hostilidades que dejaron víctimas fatales y heridos en suelo ruso.
En el plano diplomático, el presidente Volodímir Zelensky manifestó desde Canadá su disposición a mantener una reunión presencial con Vladímir Putin en el marco de la próxima cumbre del G20 en Miami. El mandatario ucraniano remarcó la urgencia de alcanzar acuerdos concretos y reiteró el pedido a sus aliados occidentales para asegurar el suministro de munición destinada a los sistemas de defensa Patriot, esenciales para neutralizar la ofensiva balística de las fuerzas rusas.
