El escenario político en la provincia de Santa Fe vuelve a calentarse a partir de las declaraciones de Julián Galdeano. El secretario de Vinculación Estratégica y referente de un sector de la UCR reavivó una discusión incómoda en la coalición oficialista al calificar como «inteligente» la posibilidad de cerrar entendimientos electorales con La Libertad Avanza (LLA) en el plano municipal.
Las definiciones de Galdeano generaron inmediato ruido dentro del frente Unidos para Cambiar Santa Fe, reabriendo una grieta en la estrategia territorial de cara a los próximos comicios locales. El foco principal de atención se sitúa en Rosario, donde el oficialismo conducido por Pablo Javkin anticipa una contienda sumamente disputada frente a la convergencia entre Ciudad Futura y el peronismo.
El planteo de sumar a los libertarios en distritos clave choca frontalmente contra los límites fijados por el Partido Socialista (PS). Desde ese espacio, dirigentes como la diputada Clara García y el referente del sector de Antonio Bonfatti, Rubén Galassi, han sido categóricos al rechazar cualquier acercamiento ideológico o electoral con el espacio libertario, remarcando las diferencias de modelo de gestión que imposibilitan un entendimiento.
Lejos de esquivar el choque, el funcionario radical apeló a la memoria histórica para relativizar las «líneas rojas» planteadas por sus socios del PS. Galdeano recordó alianzas del pasado consideradas impensadas en su momento —como la convergencia del socialismo con el Partido Demócrata Progresista o la posterior integración con el PRO en la actual coalición provincial— para sostener que la dinámica política termina erosionando los dogmatismos.
Aunque descartó por el momento un acuerdo de alcance provincial debido a identidades y objetivos diferenciados, la postura de Galdeano vuelve a exponer las fragilidades y contradicciones internas de Unidos cuando el pragmatismo electoral choca con la coherencia ideológica de sus componentes.
