La problemática de los anegamientos en la ciudad de Santa Fe vuelve a poner sobre la mesa una constante crítica: la acumulación deliberada e indiscriminada de residuos en los canales de drenaje. A pesar de los operativos de mantenimiento desplegados por la Municipalidad de Santa Fe en las 5.200 bocas de tormenta, estaciones de bombeo y desagües pluviales de la capital provincial, las cuadrillas de trabajo continúan enfrentándose a un escenario insostenible provocado por el arrojo desmedido de basura.
Durante las recientes tareas de limpieza, los equipos operativos hallaron desde bolsas de residuos plásticos hasta voluminosos desechos domésticos e industriales, entre los que se destacan colchones, heladeras y hasta autopartes, ubicados directamente en los sectores donde el agua debe escurrir. Esta situación obtura el sistema hidráulico y potencia los riesgos de inundación ante episodios meteorológicos moderados o severos.
El coordinador de Gabinete municipal, Víctor Hadad, exposed la severidad del panorama y enfatizó que la capacidad técnica del sistema se ve seriamente menoscabada por la falta de responsabilidad ciudadana. «El sistema de drenaje de la ciudad de Santa Fe está muy bien diseñado para posibilitar el escurrimiento del agua. Ocurre que una cosa es la ingeniería civil y otra cosa es la condición humana», señaló el funcionario, remarcando que el monitoreo de los puntos críticos es permanente, pero resulta insuficiente si no existe una conducta comunitaria acorde.
Un ejemplo claro de esta problemática se registró en la intersección de las calles Francia y Domingo Silva. Tras una lluvia de apenas 20 milímetros, el drenaje colapsó debido al bloqueo generado por una bolsa de basura de grandes dimensiones incrustada en un tramo inaccesible para los operarios, lo que demandó la intervención de maquinaria pesada y camiones desobstructores.
El llamado de atención desde la gestión local busca interpelar de manera directa a la sociedad sobre el impacto colectivo de las acciones individuales. La infraestructura civil de la capital santafesina requiere de un compromiso ciudadano firme en el manejo de residuos para garantizar un drenaje eficiente y evitar emergencias evitables durante la temporada de lluvias.
