A tres años de la plena implementación de las estrategias de Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) y Post-Exposición (PEP) en la provincia de Santa Fe, la demanda ciudadana de tratamientos preventivos contra el VIH se consolidó con un crecimiento exponencial. Según datos oficiales de la red de salud pública, la cantidad de usuarios activos del programa aumentó un 140% respecto a los primeros registros de 2023, en el marco de las políticas sanitarias amparadas por la Ley Nacional 27.675.
La normativa garantiza el acceso universal, gratuito e integral a la medicación antirretroviral preventiva. Mientras que la PrEP se administra mediante una dosis diaria o inyectable en personas con mayor exposición al riesgo de transmisión, la PEP actúa como un protocolo de emergencia que debe iniciarse indefectiblemente dentro de las 72 horas posteriores a una relación sexual sin protección o un accidente biológico. La efectividad de ambos tratamientos radica en bloquear la replicación del virus en el sistema inmunológico, aunque los especialistas remarcan que no reemplazan el uso del preservativo ni protegen contra otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
En la provincia, la descentralización de la atención permitió abrir consultorios específicos en efectores de la red pública y canalizar la provisión de medicamentos provistos por el Estado nacional. La creciente adopción de esta estrategia refleja una transformación en los hábitos de cuidado de la población y expone la necesidad de sostener e intensificar las políticas públicas de prevención, garantizando insumos, laboratorios de seguimiento y cobertura continua en el sistema sanitario estatal y privado.
