El Instituto Nacional del Agua (INA) emitió un nuevo reporte hidrometeorológico que confirma una tendencia de crecida sostenida para el río Paraná frente a las costas de Santa Fe, Paraná y Rosario durante las próximas dos semanas. Actualmente, el caudal se encuentra en parámetros de aguas medias por encima de lo habitual para esta época del año, pero las proyecciones técnicas indican que la onda proveniente del norte del sistema hídrico impulsará el nivel hacia la categoría de aguas medias altas, rozando peligrosamente los umbrales de alerta en la transición entre octubre y noviembre.
Las mediciones oficiales sitúan la altura del río en 3,79 metros en la capital santafesina —lejos todavía de la marca de alerta fijada en los 5,30 metros—, mientras que en territorio correntino y chaqueño el agua ya ha rebasado los límites de evacuación. Esta importante masa líquida en tránsito se desplaza de manera gradual hacia el sur, prolongando el tiempo de permanencia de la onda y retrasando los picos máximos en el tramo santafesino. A esto se suman los pronósticos de precipitaciones abundantes sobre el Alto Paraná y la cuenca del Iguazú, factores que mantendrán la presión hídrica durante las próximas semanas.
Este escenario responde directamente al fenómeno climático de El Niño, consolidado y activo en el territorio nacional, el cual incrementa drásticamente la probabilidad de lluvias intensas en el noreste argentino y la cuenca alta. Ante esta perspectiva, tanto el Gobierno provincial como el municipio capitalino intensificaron los operativos preventivos con la puesta en marcha de protocolos de contingencia, mantenimiento de desagües, limpieza de canales y acondicionamiento de centros de asistencia y módulos habitacionales para posibles evacuados en zonas vulnerables como Alto Verde.
