Un episodio envuelto en misterio y violencia urbana puso en alerta a los vecinos del límite entre el norte de la capital provincial y Recreo Sur. En la noche del miércoles, pasadas las 21, un vehículo Citroën Picasso fue remolcado hasta calle Facundo Quiroga al 5000, abandonado frente a un domicilio particular y devorado por las llamas apenas minutos después.
El accionar coordinado de los ocupantes de la camioneta que lo trasladó, sumado a la posterior destrucción total del rodado, encendió las alarmas de la Policía de Investigaciones (PDI) ante la clara sospecha de una maniobra intencional vinculada al fuero criminal.
El testimonio de un residente de 22 años resultó clave para reconstruir la secuencia: los sospechosos llegaron a bordo de una Ford EcoSport negra arrastrando el automóvil, cortaron el enganche frente a su vivienda y se dieron a la fuga sin mediar palabra. Instantes más tarde, el fuego consumió la totalidad de la carrocería. Tras el aviso al 911, efectivos del Comando Radioeléctrico y de la Agrupación de Bomberos Zapadores sofocaron las llamas, dando paso a los peritajes científicos urgentes sobre los números de chasis y motor para determinar la titularidad del vehículo y constatar si pesaba sobre él algún pedido de secuestro por robo.
El fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación (MPA) tomó intervención en la causa y dispuso el relevamiento de cámaras de videovigilancia públicas y privadas en los accesos de la zona norte. Este ataque no solo expone la constante utilización de zonas periféricas como terreno para el descarte de evidencia vinculada al delito, sino que vuelve a interpelar sobre la falta de patrullaje preventivo en corredores neurálgicos de la capital santafesina.
